De las lesiones que se producen durante el verano el 50% se producen a partes iguales a la falta de preparación física y a la fatiga o sobrecarga muscular. En ambos casos estas lesiones se producen porque queremos hacer en esta época lo que no hacemos a lo largo de todo el año.

Aprovechando el buen tiempo nos lanzamos a la calle o al gimnasio tratamos de prepararnos para las veladas veraniegas y ello puede llevar aparejado que en el camino nos encontremos con esguinces, roturas musculares y otras lesiones.

La mejor recomendación sería que nos tomáramos las cosas con tranquilidad y no nos embarcáramos en grandes desafíos, ya sean en gimnasios o en actividades al aire libre, para las cuales no estamos preparados. Para aprovechar el buen tiempo y disfrutar del verano debemos realizar las actividades deportivas con prudencia.

¿A quién no le apetece darse un paseo por la playa sintiendo la arena y el ir y venir de las olas?

Pero algo tan agradable puede dar lugar a lesiones debido a que se produzca una torcedura ante un agujero escavado en la orilla por los niños que han estado jugando el ese lugar.

Para los más pequeños o, no tan pequeños, jugar al fútbol en la playa sin zapatos, nos puede ocasionar una fractura de algún dedo del pie.

Y esos corredores que pueden ahora disfrutar del deporte que más les gusta sin sufrir las inclemencias del tiempo. Claro que pueden salir a correr y disfrutar pero puede suponer alguna lesión si no se hace con precaución.

tomémonos las cosas con tranquilidad y no nos embarquemos en desafíos exagerados

Para tratar de aprovechar el verano de la manera más segura posible os damos algunos consejos para el uso correcto y preferible del calzado veraniego.

Es cierto que con la llegada del verano pasamos del calzado de invierno, botas, botines, zapatos cerrados que habitualmente nos protegen y nos sujeta el pie, y que generalmente utilizamos con calcetín, a la mayor libertad y frescor que nos ofrece el calzado de verano (chanclas, sandalias o zapatos muy blandos) con poca sujeción y firmeza.

Respecto a las sandalias de mujer es conveniente que tengan cierta sujeción, bien se aten al tobillo o tengan protección en el talón. Es importante que el tacón sea ancho y no superen los 5 cm, siendo lo más recomendable entre 2 y 3 cm. De esta manera la inestabilidad de las sandalias y minimizan los posibles esguinces y sobreesfuerzos que nos puedan llegar a ocasiones patologías por sobrecarga en la zona del metatarso del pie y en ocasiones si el uso de la misma sandalia es prolongado podemos llegar a padecer problemas lumbares. Seguro que encuentras unas que te gusten con estas características y vas a estar igual de guapa y mucho más segura.

Abusar del uso de las chancletas nos puede causar patología graves y dolorosas, como pueden ser tendinitis en el extensor largo del primer dedo.

El daño más habitual que ocasionan es la tan temida fascitis plantar, esta lesión se ocasiona por la falta de una suela firme o una mala sujeción (efecto garra) en la planta del pie, así que el uso de chanclas o sandalias que carecen de firmeza en esta zona o no sujetan correctamente asi que el calzado elegido siempre tiene que tener estas características sujeción y firmeza.

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